Traerá cola el gesto de Aznar de introducir un bolígrafo en el pecho de una periodista. El hecho en sí no pasaría de ser una broma si se hubiera producido entre colegas. Una broma tonta pero una broma al fin y al cabo. El problema es que no es entre colegas. Es entre personaje público y el intermediariode los ciudadanos.
Bien es verdad que la periodista trabaja para un programa de humor y por lo tanto está acostumbrada a todo tipo de "gracias" de unos y otros. Pero también es cierto que el personaje público debe saber comportarse. Traerá cola, ya digo, es gesto.
Personalmente no me parece especialmente grave -si bien ya se le ha acusado de machismo y veremos más de una reacción-- porque simplemente me parece una vulgaridad y una "tontuna", mas digna de un tontaina que de alguien que ha sido presidente del gobierno y que hoy se dedica a dar conferencias y mucha "doctrina".
Tampoco me esperaba mucho más de él: una vulgaridad cometida por un hombre vulgar. Es lo que hay.
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